miércoles, 30 de noviembre de 2011

Fin de una etapa

Al final, no pudimos dar la última clase en el Normal Nro 5 por cuestiones que pasan en la realidad del sistema escolar que están fuera de nuestro alcance, como dice la profesora. Por lo tanto, nos quedamos con las ganas de escuchar el análisis y las reflexiones de los chicos, acerca del proyecto.
Nos obstante, aprovecho este espacio para hacer un cierre y balance de las prácticas: Hubo de todo: buenas y malas. Hay que tener en cuenta que los 16 años de ejercicio pesaron... y mucho. Hace rato dejé los cursos de adolescente y me costó mucho adaptarme a este tipo de grupos. Tengo incorporado el chip de adultos y al cambiarlo se me complica. De todas maneras, a nivel manejo de grupo me fue bastante bien, en principio derrapé hasta que ellos se adaptaron a mi y yo a ellos, lástima que cuando encontramos la misma sintonía faltaban pocas clases para terminar las prácticas. Pero fue una linda experiencia.
Debo mencionar que me causó mucho esfuerzo hacer los planes de clase, lo que la profesora llama "sistematización", un dolor de cabeza, como nunca los hice, excepto para alguna materia, jamás me los evaluaron con tanta minusuocidad. Esto es algo en el que debo seguir trabajando, no para hacer un plan de clase por cada clase que tengo sino para ampliar y especificar el vocabulario y mejorar la práctica docente.
Tambien es cierto, que en la primera parte de la cursada las clases fueron light y luego hubo que entrar a los cursos practicamente con lo que traímos puesto de años anteriores, hubiera estado bueno profundizar  en sistematización y manejo de grupo. No es cuestión de que nos revelen "la receta" de cómo dar clases y manejar grupos pero tampoco una especie de salgan a la cancha hagan lo que saben. Si esta materia es poner en práctica todo lo adquirido, el nuevo plan de estudio corrige esta falencia. 
Para finalizar siempre he pensado que el problema no está en los alumnos y los profesores sino en los profesorados que forman estos profesores y luego padecen los alumnos, bueno, observando mis circunstanciales compañeros de los dos colegios en los he practicado mas los que tengo en forma permanente lo he confirmado, sólo que creía que en Capital era diferente, creía que aquí estaban los integrantes del Senado de Suiza, y me encontré con los de Argentina. Tendrá que haber varios JVG para mejorar la situación áulica y muchos más en provincia.
Hasta siempre

domingo, 20 de noviembre de 2011

Otra experiencia...

Para cerrar las prácticas, la profesora decidió que conforme un equipo pedagógico con otro dos compañeros en una escuela donde el curso al que vamos está integrado por un grupo conflictivo. Nosotros seríamos algo así como  "Los tres mosqueteros".
La apuesta le salió bien, ya que Fernando se destaca por el soporte técnico, Juan Pablo la sistematización de las clases y yo la "cara visible" del proyecto ante los alumnos. Fue así, aunque no tanto porque varias veces nos intercambiamos los roles y eso hizo que sea más fructifera la experiencia.
El grupo no fue conflictivo, tienen la estructura, estereotipos, dificultades y conflictos de cualquier curso de adolescentes de cualquier escuela. Es mas, se engancharon con el proyecto (diseñar y producir un revista), a tal punto que hay secciones realizadas por ellos muy interesantes. Sólo era necesario darles la oportunidad de expresarse en algo que les interesara. 
Todavía falta la última clase: exposición de los grupos y cierre pero por lo visto hasta ahora el proyecto tiene un saldo positivo: nosotros concluimos las prácticas satisfactoriamente, la escuela revalorizó al grupo y la profesora dejó una buena imagen del profesorado (en función de sus alumnos).
En la próxima concluyo y cierro la bitácora.

martes, 20 de septiembre de 2011

Toda una experiencia...

Fue toda una experiencia trabajar con los chicos del Normal Nro 1 porque hace muchos años que mi mayor carga horaria no es de horas con adolescentes, sólo tengo un 4to año de una escuela privada totalmente diferente a un 1er año de escuela pública (por lo menos de ésta escuela). Ni mejor ni peor, diferente.
Por un lado, destaco mis falencias, las que percibo: tardé mucho tiempo para tener un ritmo de trabajo aceitado con el grupo, para encontrarle el timening, para “manejar” el grupo de acuerdo a mis intensiones y por otro lado creo que ellos me tomaron el punto mucho más rápido.
Encontré muchas falencias a la hora de hacer el plan de clase y el material para el alumno, algo que todos estos años nunca hice de manera tan minuciosa sino mas bien un borrador que lo voy modificando de acuerdo a cómo se me presente el grupo.
Estoy trabajando en instituciones que son muy organizadas, donde la mayoría de los hechos que suceden están previstos (eso tiene que ver con que uno, en cierto momento, elije dónde quiere trabajar) y acostumbrarme a que en cada clase aparece algo nuevo, me llevó esfuerzo: planificar una clase con sangre, sudor y lágrimas para presentarme en la clase y que me digan “hoy asamblea de estudiantes” u “hoy jornada de lectura” me desestabilizaba un poco. Es raro, no tengo dificultades para improvisar en un aula pero me incomoda la imprevisibilidad.
En cuanto a los aspectos positivos, destaco la libertad de trabajo del profesor (obvio que tiene una doble lectura). Destaco la amplitud de vocabulario y la exactitud a la hora de expresarse que observé (no puedo decir incorporé) en la correcciones de los planes.
En conclusión, ojalá el cambio generacional sea rápido para que los chicos dejen de ver Procesador de texto y Planilla de Cálculo todos los años, en sentido general, que los profesores tengan ganas de enseñar: muchos rostros muestran desgano, ¿cómo pueden motivar a sus alumnos si manifiestan un desinterés inocultable y presencia por compromiso? Y a nivel institucional totalmente politizada, competitiva entre los colegas y sin saber qué hacer con un hierro caliente como las adicciones. Alarmante.
Me sirvió esta experiencia, como eso, una experiencia.

jueves, 18 de agosto de 2011

A seguir trabajando…

Como estaba previsto el prof llegó mas tarde y los chicos comenzaron a trabajar tambien mas tarde, hasta allí todo bien porque estaba dentro de lo previsto. Lo que me complicó la clase es que les llevaba mucho tiempo encontrar lo que les resultaba importante y luego tipearlo con sus palabras. Se cansaron y terminaron copiando y pegando algo que les dije tres veces que no había que hacer. Cuando observé que faltaban 30… 35 min para que terminara la clase y todavía faltaba darles formato periodístico opté por aplicar los formatos a lo que tenía en el procesador de texto.
De todas maneras, ese texto objetivo, expresado con palabras que no son de ellos más los últimos dos puntos que algunos no terminaron y otras modificaciones que hay que hacer en las notas permitirán hacer el repaso en función a las producciones que hicieron. Sería algo así como cambiar el texto objetivo que (algunos) pegaron a un texto subjetivo en el que se note claramente la intencionalidad del autor. Otros trabajos ya están terminados y son una maravilla pero no me queda en el repaso de la clase los que hicieron todo bien, sino qué pasó con los que no hicieron las cosas como las planifiqué, aunque sean unos pocos.
En resumen, era mucho para poco tiempo mas la comodidad que les resulta copiar y pegar a diferencia del esfuerzo de leer, analizar, elaborar y transmitir me hace tener que hacer hincapié en este punto.

lunes, 15 de agosto de 2011

Adolescentes multitags

Al ingresar a la sala nos encontramos que la están reformando: le están conectando aire condicionado en una de las paredes laterales; lo que impidió utilizar las máquinas de esa hilera. De todas maneras como es un grupo poco numeroso trabajaron, en su mayoría, dos por máquina, en otras se sentaron tres alumnos por afinidad.
Lo que destaco de la clase es que realizaron la nube de etiquetas, que captaron la idea de jerarquización y que se dispersan mucho al tener acceso a Internet. Si bien es cierto que como dijeron en la Jornada los adolescentes son multitags por lo que pueden estar trabajando con varias ventanas a la vez, también es cierto que causa mucho esfuerzo tenerlos focalizados en la actividad. Y también es cierto, que no todos los alumnos hacen todo y bien, a algunos la distracción los confunde y no tienen claro las consignas que se dan. Es profundo en tema: no le puedo dar a entender a un chico que se focalice en una actividad porque no puede llevar las dos o mas actividades adelante y bien, que se concentre en una y cuando concluya comience con la otra. A lo sumo, se lo sugiero. Atiné a guiarlos y evacuarles las dudas que les surgieron de acuerdo a lo que esté haciendo.
Hablando con el profesor quiere las notas para el 5 de septiembre según directivas que le dieron por e-mail, con lo cual la evaluación la debería tomar el 1° para cerrar notas. La próxima clase vemos algunas nociones de estilo periodístico y el 18 el repaso.

viernes, 5 de agosto de 2011

Antes y despues del receso

La clase anterior al receso los chicos tenían mas ganas de comenzar las vacaciones de invierno que de trabajar en clase. Ya de por sí, siempre piden hora libre y si bien se quejan un poco despues suben a la sala de computación y preguntan "qué hacemos".
A la clase la tuve que "remar" porque intentaba captar la atención de los alumnos pero tenía el inconveniente que había cuatro profesores, entre ellos Bonilla y Fernando, explicándoles a las otras dos profesoras cómo registrar y activar las netbook que les habían dado en la Jornada anterior. Me pareció algo desubicado porque les hacía notar que tenía que levantar la vos para que los chicos me escucharan pero bueno, sólo pensaban en empezar a usar el nuevo chiche. Por lo tanto, la clase la seguí casi personalizada pasando máquina por máquina. Me llamó mucho la atención que una alumna me dijera, ante tanta insistencia, "profe, ¿Ud nos está pidiendo que leamos un cuento?" con cara de que pedía algo rarísimo, de hecho tendré que buscar textos que sean atractivos para que lean, ya que hasta los profes de terciario padecen la poca lectura de sus alumnos.
En clase posterior al receso, la última, hablamos sobre la jerarquización de información en la que se diferenció cuando es necesario utilizar numeración y cuando viñetas. Creo que  entendieron el concepto pero la próxima clase lo ejercitaremos para fijarlo. Tabulamos las preferencias musicales que tiene para realizar a partir de allí una nube de tags. Cuando terminamos de tabular, cómo me quedaban 5 minutos antes del recreo le pedí que representar una serie de carteles de diferente formato: tamaño, orientación, ubicación de las palabras en el WordArt observé que no todos tienen manejo del WordArt, así la comenzaremos con ese tema la próxima clase. 

jueves, 7 de julio de 2011

Como profesores, somos el reflejo de los alumnos...

Hoy me tocó presenciar una jornada institucional para profesores acerca de las TIC y la enseñanza.
Observando a los profesores encontraba lo mismo que la mayoría de los cursos: Carita Feliz proyectando, los de adelante prestando atención, los fondo en la suya con los celulares a full, los adelante aportando y apoyando lo que el orador dice y los del fondo cuestionando y refutando todo lo que se dice.
Muchos subgrupos, todos se conocen y todos se critican. La jornada en primera instancia mostraba algunas experiencias de aula con el uso de las netbook en geografía, matemática e historia. Hasta ahí, todo bien. Demostración de los profes, aplauso, medalla y beso.
Luego de un break, una profe del terciario empieza a buscar las causas del fracaso escolar a partir de las evaluaciones y a cuestionar las formas de evaluar mostrando las diferentes formas de evaluar en sus distintas concepciones. A partir de ahí, todo mal. Es largo de contar, pero a grandes rasgos, ella se apoyaba en la concepción de Alvarez Mendez y hay muuuuchos profes tradicionalistas que son bastantes reticentes a los cambios, más aún a la hora de poner la nota. Es decir, tuve la sensación que de lo que sugirió, demostró explicó casi nadie va a si quiera cuestionarse y menos aún modificar en algo su práctica docente. La cara de la oradora era elocuente.
Para finalizar, la nueva rectora se presenta dando un discurso, con estilo de Cristina y tendencia Macri, buscando el compromiso de todos... de todos los que la miraban con cara de poker. Antes de retirarse cada profe debía ir a buscar su sourveniers: la netbook de conectar igualdad. ¿Qué van a hacer con ella?

sábado, 25 de junio de 2011

"Es lo que te toca ese día"

Este posteo lo debería dividir en dos secciones, la clase que dí y la que me tocó dar. En la primera, el tema fue los valores y los chicos respondieron bien, en la previa la profesora se agarraba fuerte pero interiormente sabía que la clase la iba a llevar adelante: tengo mejorar el tema del plan de clase, ahí patino... pero una vez que le encuentre la vuelta va andar sobre rieles. En cuanto la puesta en escena hasta ahora percibo que no tengo graves problemas y sé que cuanto más contacto tenga con el grupo más nos conoceremos y mejor serán las clases. El profesor del curso encantado, tiene unas seudo vacaciones hasta septiembre.
En la siguiente clase, se supone que había simulacro de evacuación, cosa que interrumpía la clase a media hora de empezar pero se suspendió por lluvia. Bueno, ¿doy la clase como tenía previsto? No. Hay jornada institucional de lectura: los chicos tienen que leer lo que quieran y los profesores sólo tienen que estar con ellos. Si había que hacer algo con lo que leyeron, nadie lo sabe. Como me dijo la profesora "es lo que te toca ese día".  Pero bueno, por lo menos charlé con el profesor sobre la materia ya que la planificación nunca me llegó: los contenidos son los que ya sabía, nada especial, quiere la nota trimestral a principios de Septiembre y no con  evaluación, entonces le dije que iba a calificar de acuerdo a la producción para lo cual cada clase me iba a llevar lo que hagan en cada clase, lo cual tampoco le gustó mucho, pero bueno, si lo quiero hacer que lo haga. Me dió a entender que como quiero aprobar las prácticas si me quiero "mostrar" que me muestre, pero que en la realidad, despues de 15 años en el aula ya no lo haces. En consecuencia, le día a entender que yo quiero aprobar las prácticas, si lo hice, lo hago o me seguiré tomando ese trabajo con mis cursos es otro tema.

jueves, 9 de junio de 2011

La primera clase

Comencé con las prácticas en el Normal Nro 1 y, para mí el saldo fué positivo. De entrada me encontré que el profesor no llegaba y estaba con la chica "carita feliz" de conectar igualdad en la puerta de la sala. Lo que me preocupaba en ese momento era que los minuto pasaban y no me iban a dar los tiempos.
Así que los fuí a buscar al aula, donde sólo estaba la preceptora con los chicos y sus netbook. Tenía tres opciones o me quedaba con la preceptora y los chicos en el aula esperando a mi profesora, o subía a la sala con la preceptora y daba la clase con ella o me llevaba a los chicos a la sala y la única que me observaba era "Carita Feliz" lo que era peligroso porque si le pasaba algo a algún chico o se peleaban los chicos están "solos", yo no tengo autoridad, allí soy un simple practicante (me llamó la atención que la vice no haya verificado si estaba algún profe conmigo: cuando le pido la llave de la sale, me mira, hace un escaneo mental: me recuerda, "sí, preguntale a la preceptora"). Preferí, asumir el riesgo y comenzar con las prácticas (en vano no iba a ir hasta el  centro).
Desde la partida del aula los chicos empiezan a probarme: "¿puedo ir a ver a mi hermana que está en 5to?", "¿Puedo llamar por teléfono a mi mamá que es urgente?" y preguntarme que ibamos a hacer sin siquiera decir: "Profe,....", "Buenos dias,...." con lo cual opté por decirles que no a toda petición fuera de lugar argumentando los motivos y hacerlo una sola vez a pesar de la persistencia.
En el inicio, encendieron las PC sin permiso y me dieron la espalda, por lo cual, los llamé por el curso y los saludé, les expliqué la situación y les propuse la actividad de inicio: el plantarme en el curso les llamó la atención, algunos me miraron, me escucharon y luego siguieron haciendo la suya (lo tome como un 'a ver hasta donde dá la cuerda'). El hecho de que no estuviera su profesor ni la mía me dió la sensación que pensaran que podían hacer lo que quería, de hecho una me dijo: "hora libre, profe".
Conexión no había: plan B. El folleto publicitario en el procesador de texto requería que utilizaran una cierta cantidad de herramientas que no las sabían: configuración de páginas, imágenes, ajustes, wordart. Sin embargo estos chicos se supone que ya lo saben de haberlo visto en otros años o en forma particular. Eso me llamó la atención. Hubo dos alumnos de los que me probaban constantemente, uno un repetidor que había visto power point en año pasado que lo hizo en forma de presentación, muy rudimentario, lo que se acordaba: como era la primera clase le expliqué efectos que no recordaba y lo estimulé para que siguiera explorando el  programa; el otro, cero al as, la frase que debia persuadir al público a comprar era algo así como 'si compras te llevas a Pampita en ropa interior' y otro momento tiró una frase a la compañera: 'a vos te cabe la chaucha..' con lo que rápido lo miré y le dije "no es forma de expresarse en un colegio, me imagino que lo dirá por las proteinas que tiene, no?". Con este alumno (el que se sentaba adelante, ojitos celestes saltones) tendré variar charlas: me parece que pide a gritos que se ocupen de él.
Les pregunté sobré que temas les gustaría tratar y lo primero que salió fué juegos on line, luego gráficos animé, investigaré sobre esto para tomarlo en próximas clases.
En el cierre, comparamos los distintos trabajos publicitarios y los acompañé hasta el aula.
Los chicos son buenos pero carecen de muchas normas de convivencia y reclaman dedicación: el lugar de donde se encuentra la preceptoría, para mí, es una muestra: el aula de 1ro 2da está como ha 100 mts de distancia, los chicos cambian de un edificio a otro, van directo al recreo y no hay nadie alrededor.
Hasta la próxima

martes, 7 de junio de 2011

Empezaron las prácicas

Por fin comenzaron las prácticas, algo así como la residencia para los médico pero con la salvedad que no cortamos a nadie pero sino hacemos bien el trabajo podemos dejar heridas...
Debo ser masoquista porque elegí a la "supervisora" a la que la mayoría, por no decir todos, eluden por su exigencia en un momento personal complicado. Me dijeron: "cursala con ella que vas a aprender" y aquí estoy.
El profesor que me toca sustituir temporalmente es de la escuela tradicional y para colmo a punto de jubilarse, por lo que tomar algo de su practica docente será difícil, veremos. La escuela es LA ESCUELA, infraestructura imponente y equipamiento tecnológico muy bueno, para lo que estoy acostumbrado a ver.
Y los alumnos... a primera vista típico grupo de adolescente, será un desafío lograr que aprendan algo mas que el uso de herramientas informáticas, captar su atención, encontrar algo que los motive.
Por lo pronto, el jueves 9 de junio tendré mi primera clase con 1ro 2da de la Escuela Normal Superior Nro 1 de  la CABA

lunes, 6 de junio de 2011

Por fin encontré un Profesorado de Informática

Después de mucho recorrer me encuentro con el Joaquín V González, en que hacía muy poco había abierto el turna mañana: hecho que era un logro para el departamento de informática pero seguía siendo dificultoso la cursada para la gran mayoría.
Aprovechando que tenía aprobada algunas materias en otras instituciones intento presentar la mayor cantidad de equivalencias posibles. Este trámite no duró una eternidad porque cambió de manos antes del juicio final, de contrario todavía estaría dando coloquios. El mensaje me llegó muy claro: tienen que mantener y aumentar la matrícula. Equivalencias, NO.
Haciendo malabares con el horario cursé materias de 2do y 3ro, más alguna que me quedó pendiente de 1ro.
No se puede dejar de mencionar que es ineludible el trasfondo político que existe en el profesorado, pero opté por ignorarlo, así hará menos daño. Como en todos lados encontré profesores y compañeros excelentes, regulares y de los otros. En general, considerando los defectos que tiene el Joaquín, el nivel académico que brinda es superior al de provincia. Por lo que confirmé esa frase que dice que hay que capacitarse en Capital y trabajar en provincia.
Sólo me restan algunas materias y mantenerme en contacto con la gente del Joaquín.

lunes, 4 de abril de 2011

Comencé por el no-principio

Jorge Bucay titula un artículo en la revista Viva diciendo "Hacer primero lo primero" y es justamente lo que no hice: tengo catorce años dando clase de computación de los cuales doce son reconocido en el sistema educativo "oficialmente" y recién ahora estoy cursando el cuarto año del profesorado de Informática. Eticamente no corresponde.
"Uno hace lo que puede y no lo que quiere" es un dicho popular que no siempre es verdadero pero en este caso, quizás, podría aclarar... aunque no decarto que oscuresca: hacia fines de los '80, las importaciones provocaban el cierre de la empresa en la que trabaja, me faltaban cuatro materias para el título intermedio técnico programador universitario de la carrera Ingeniería en Sistemas de Universidad de la Matanza y la necesidad de encontrar trabajo me llevo a una escuela privada para dar computación en Jardín, preescolar y primaria. Y como quedé en una escuela dejé el CV en otra, me llamaron para un entrevista y a los días comencé con el taller de computación en primaria. Fueron dias en los que capturaba cuanto soft educativo y libro con actividades se cruzaba por delante... lo que me ayudaron algunas maestras a dar una clase no tiene nombre. Les estaré eternamente agradecido.
No sé porque causa, motivo o circunstancia pensaba que si seguía estudiando me terminaría llendo del país o bien,  me tendría que dedicar a los servicios y a la docencia la consideraba uno de ellos por lo que decidí hacer el prof de Informática. El problema es que en provincia no existía ese profesorado, así me hacía un rally hasta el CONSUDEC. Duré seis meses: entre el cansancio, el título no oficial (en ese entonces) y el hermano de Teología me agotaron.
Al tiempo comencé un curso de Informática Educativa que sólo les servía a las maestras que querían ser reconvertidas en Profesoras de Informática, se supenía que con tres cuatrimestres de dos clases por semana de dos horas las chicas estaban capacitadas para dar todo el diseño curricular de informática, el problema era que al tercer mes todavía seguían con la tortuguita del Logo. Como era de esperar no lo terminé.
Al tiempo pasé de la ciudad al campo: entre la rutas provinciales 41 y 205 se encuentra el ISFD N° 43 de Lobos, se dictaba el profesorado de Tecnología orientado a procesos químicos y biológicos, nada que ver con la informática pero era tecnología así cursé hasta segundo año, porque lo que era intensivo de sólo cursar viernes todo el día y sábados hasta las 14 hs, en tercero se agregaba los jueves. Imposible de cursar ya había tomado horas de escuela media los mismos días para dar TIC (sin computadoras). Una pena, el campo es otra vida.
Volviendo a la cuidad, me llevo el 50% de la carrera al ISFD N 46 de San Justo para seguir el profesorado análogo pero con orientación a electricidad. En cuanto tuve que dar una clase de transformadores dije: "esto no es para mí".
Hasta que no sé como, por fin, encontré el Joaquín V González en el que entraron materias por equivalencias y dí algunos coloquios, en definitiva, me quedan cinco materias.
Tengo claro que soy un producto de la imposición social de computación en las escuelas, ni siquiera Informática, sino no hubiera estado tanto tiempo dentro del sistema educativo y que le tomé el gusto a cultivar sino hubiera dejado buscar dónde hacer este profesorado.
Por otro lado, la impronta social y la escuela con la que fuí formado son mochilas pesadas que me esfuerzo en NO volcarlas en clase, para no repetir los mismos errores. En este sentido aspiro a incorporar herramientas que me disminuyan el peso: he tomado lo mejor de cada profe que he tenido, cóctel que me permita minimizar el margen de error.